Un Blog Sobre Reflexiones Y Refracciones...

Bajo la influencia de la Especia Melange, la Especia de las Especias...

jueves, 10 de febrero de 2011

Que Suene Un Blues Para Gary


Desde el pasado domingo día 6 de febrero, el cada vez más reducido mundo del blues está de luto. La muerte de Gary Moore, de 58 años de edad, en un hotel de la localidad malagueña de Estepona de un ataque al corazón, supone el adiós de uno de los más famosos embajadores de un género esencial en la música popular de los últimos 150 años. El domingo se perdió, a un guitarrista de amplias dotes. Moore formó parte de esa perdida generación de músicos europeos que en los años sesenta, en plena eclosión del rock, admiraron desde jóvenes con devoción, las esencias del blues americano que cruzó el Atlántico y experimentaron una y otra vez, sobre sus bases rítmicas, sirviendo de base a una ampliación de sus horizontes estilísticos, aún a riesgo de desvirtuar en muchas ocasiones el espiritú de los pioneros negros.

Gary nació en Belfast, Irlanda del Norte, y era quizás el guitarrista irlandés más conocido del mundo, gracias a sus numerosas colaboraciones con verdaderos monstruos del blues como B. B. King o Albert Collins, dos de sus admirados maestros, y a su pertenencia fugaz pero largamente recordada en Thin Lizzy, la banda de raices blues más fascinante de la escena irlandesa. Su carrera en solitario, a partir de entonces, está llena de altibajos y experimentos varios, fue reconocida sobre todo por sus siempre aplaudidos directos y discos más que notables, como Victims Of The Future, Still Got Blues o After Hours.

De la escuela británica de guitarristas amantes del blues, como Eric Clapton o John Mayall, Moore siempre tuvo como referencia a los padres afroamericanos del género, pero su influencia más directa y reconocible siempre fue Peter Green, guitarrista de Fleetwood Mac. Como Green, no destacaba tanto por su fraseo rápido a lomos de su guitarra, sino más bien por su enorme expresividad, donde no había problemas para las recreaciones sin perder el sentido del ritmo.

Con la cabeza siempre llena de discos de blues, Moore, que se aficionó a la guitarra con no más de siete años, mientras acudía al salón de baile que regentaba su padre, no era aún mayor de edad cuando comenzó su carrera profesional al entrar a formar parte de Skid Row, grupo en el que el guitarrista de Belfast, conoció a Phil Lynott, futuro líder y fundador de los anteriormente mencionado y míticos Thin Lizzy. La salida de Eric Bell de Thin Lizzy permitió que Lynott llamara a filas a Moore, que pudo dejar su huella en las cuerdas en el tema Still In Love With You, una de las baladas más emotivas de la banda. Pero Moore, siempre espiritú inquieto y deseoso de manejar su futuro profesional, estaba llamando a hacer carrera en solitario, aunque fue reseñable su intento de tocar dentro de una banda cuando se unió al grupo BBM junto a Jack Bruce y Ginger Baker, base rítmica de Cream.

Durante años, Moore se postuló como un guitarrista aficionado a diversos estilos, desde el heavy rock hasta la música celta, que le llevaron en numerosas ocasionas por senderos, digamos, demasiados pantanosos para el éxito comercial. Sin embargo, no quiso dejar de reivindicar su pasado blues y, de esta forma, bajo una etiqueta promocional de bluesman universal, un tanto cargante, todo hay que decirlo, publicó en 1990 el destacadísimo Still Got The Blues (con las colaboraciones de Albert Collins, Albert King y George Harrison) o, en 2001, Back To The Blues. En la última década, su figura había ya adquirido talla de maestro en Reino Unido y buena parte de Europa, donde siempre gozó de más reconocimiento que en Estados Unidos.

sábado, 8 de enero de 2011

Surfin' Bird

Como humilde aprendiz de guitarra, no he podido resistirme a mostraros al que es el rey del Surf Rock, Richard Anthony Monsour, más conocido como Dick Dale. Esta considerado como uno de los más grandes guitarristas de todos los tiempos y como mucho de los buenos era zurdo, esto junto a la peculiaridad de haber aprendido de forma autodidacta cuando aún no se fabricaban guitarras para zurdos, hace de él un guitarrista único, pues desde un principio toco con guitarras de diestros tomadas del revés de forma que las cuerdas gruesas le quedaban abajo en vez de arriba, aunque luego le fabricaron guitarras exclusivas sólo para él, jamás pudo tocar las cuerdas montadas a la forma usual. Lo dicho, un crack. A ver si os suena este corte, quizás sea la más conocida de todas sus canciones, todos los riffs sobre la misma cuerda, es increible.


Mondo Boqueroni

Gags pictográficos para merchandasing y trabajos de carteleria para los salvajes Boquerones En Vinacle. Yo también soy boquerón, socios, pero en la distancia.



























































































domingo, 2 de enero de 2011

Ocean Avenue, 112

La casa número 112, en Ocean Avenue, Amityville, N. Y., es una casa grande de 3 pisos, con tejas oscuras y fachada blanca laminada, una casa de estilo neocolonial holandés. Dispone de un jardín amplísimo, con piscina y un pequeño embarcadero. El día 13 de Noviembre del año 1974 la familia DeFeo al completo, fue asesinada miestras dormía plácidamente por el hijo mayor, Ronald. El 18 de Diciembre del año siguiente, la familia Lutz adquirió la vivienda, teniendo que abandonarla tan sólo 28 días, después del desencadenamiento de los que son, unos de los sucesos paranormales más famosos de la historia.

Pero comencemos por el principio, quizás el origen de todo lo que acontecería más tarde. Todo se inicia con la masacre de la familia DeFeo, ocurrida en la hacienda, víctimados todos por el hijo mayor del matrimonio. El 13 de Noviembre de 1974, Ronald (conocido como Butch), de 24 años, toma un rifle de gran calibre y alrededor de las 3:15 horas de la madrugada, asesina fríamente a todos lo miembros de su familia mientras duermen en sus camas. Las víctimas fueron Ronald DeFeo padre, de 44 años, Louise DeFeo, la madre, de 43 años, y todos sus hermanos, Dawn de 18 años, Allison de 13 años, Mark de 12 años y John, de tan sólo 9 años. Todos, yacientes boca abajo, con los brazos en cruz, detrás de la cabeza, salvo la madre, muerta de un disparo a bocajarro en la cabeza. Después de acabar con todos, Ronnie tomó la ropa manchada de sangre, la funda del rifle, las balas de ésta y dentro de una funda de almohada la arrojó a una alcantarilla donde fue encontrada por la policia, días más tarde. Tras hacer esto, se dirigió a un pub local que frecuentaba llamado The Witches' Brew y le dijo a un camarada que trabajaba allí, llamado Joe Yeswit, que alguien había entrado en su casa y disparado a su familia. Ambos se dirigieron a la casa y de camino llamaron a la policía avisando de que había habido un tiroteo. Tras el informe policial, Ronald fue declarado principal sospechoso de los sucesos, al ser el único miembro de la familia que no había sido asesinado, siempre mantuvo que tuvo que salir pronto de casa, para adelantar trabajo, pero las horas en las que se perpetraron los asesinatos y las que él una y otra vez repetía, hacían que su coartada se tambaleara. Fue finalmente arrestado y condenado, por 6 asesinatos en segundo grado a cadena perpetua, en su defensa, dijo que unas voces que él escuchaba en su casa, le habían obligado a cometer los asesinatos. El tribunal desestimó los alegatos de DeFeo, pues sabía de los pequeños hurtos y delitos que había cometido, así como de sus múltiples coqueteos con las drogas.

El 18 de Diciembre de 1975, la familia Lutz, adquiere la vivienda. George tenía por aquel entonces 30 años, era el padre de familia y poseía una empresa de análisis topográficos. Entre Julio y Noviembre, junto a su esposa Kathy había visitado cerca de 50 casas, hasta que se decidieron a probar suerte en Amityville. Un precio entre 30.000 y 50.000 dólares, era el baremo que se habían marcado en cuanto a desembolso económico, así como que estuviera cerca del mar y con suficiente amplitud como para transladar allí la oficina de George. En la inmobiliaria Conkin, de Massapequa Park, Lutz habló con la agente Edith Evans. A las tres de la tarde partió con ella, pero esta, le inquirió a ver una casa especial, aún sin saber exactamente que era lo que la familia estaba buscando con exactitud. En el momento en que la vieron y a pesar de que la agente les informó sin dilación de que se trataba de la casa de los DeFeo, se quedaron absolutamente prendados con ella, observaron un curioso en ese momento detalle, todas las ventanas de las casas vecinas que daban a la casa estaban cerradas a cal y canto. A pesar de no ser anunciada, la casa estaba perfectamente descrita en las oficinas de la inmobiliaria: amplia casa de estilo colonial holandés, zona residencial, 6 dormitorios, espacioso cuarto de estar, magnífico comedor, atrio cerrado, 3 cuartos de baño, sótano, garaje para dos vehículos, piscina de agua caliente y amplia casa para botes. 80.000 dólares. El precio les pareció erróneo. Y se quedaron inmediatamente con ella, porque a pesar de salirse de su presupuesto inicial, se había convertido ya en la casa de sus sueños. Después de todo, los fantasmas no matan, las casas tampoco, sólo matan las personas, comentó George, y días más tarde se trasladaron a la nueva vivienda junto a los hijos del anterior matrimonio de Kathy: Christopher, Danny y Missy. Junto a la entrada de la casa, se podía leer un cartel colocado allí por la antigua familia, en el habían escrito en preciosa caligrafía de Nueva Inglaterra, High Hopes, grandes esperanzas.

Desde el primer día, los Lutz, afirmaron que ya sucedieron cosas extrañas. Pidieron al padre Pecoraro que bendijera la casa y en una de las habitaciones, oyó como le gritaban: ¡fuera de aquí!, algo que le estremeció profundamente, rechazando el ofrecimiento de los inquilinos de permanecer más del tiempo necesario en impartir la bendición, quedándose a almorzar junto a la familia. Además de sacerdote, el padre Pecoraro era juez y psicólogo, lo que le hizo no perder en ningún momento la razón con todo lo acontecido en el 112 de Ocean Avenue, a pesar de ello jamás consintió volver físicamente a la casa maldita, pues sufrío agresiones físicas desde el principio. Cuando llamaba a la casa de los Lutz, preguntando por el deteriorado estado en que se encontraba la familia, sus manos se llenaban de ampollas, unas ampollas que luego adquirian el aspecto de auténticos estigmas. Como sacerdote, no desconocía las eviencias de contacto con lo demoniaco, que se traducian en numerosos accesos en los que la casa dónde vivía se llenaba de un olor náuseabundo a muerte o excrementos, además de sufrir numerosos accidentes cuando trataba de acercarse a la casa de maldita con su vehículo. Tras la marcha del sacerdote, la familia comenzó con la mudanza y a las 23:30, se acostaron por primera vez en la que era ya su nueva casa. George, pasó todo aquel dia, y todos los que vinieron después, alimentando la caldera con leña recien cortada, pues a pesar de comprobar una temperatura adecuada en el termóstato de la caldera, sentía siempre un frío glacial. Ya de madrugada, despertó violentamente por un fuerte golpe en la puerta principal, se levantó de un salto. Abrió la puerta pero allí no había nadie, pero se extrañó al oir los ladridos de su perro en el patio trasero de la casa, cuando llegó observó las puertas del cuarto de botes que había al lado del embarcadero, abiertas de par en par y golpeando entre sí, a pesar de estar seguro de haberlas cerrado bien aquella tarde. Eran las 3:33 de la madrugada y era sólo la primera noche que despertaría exactamente a la misma hora. Cuando se levantó por la mañana, presa de ese extraño frío que le helaba hasta los tuétanos, se decidió a revisar todas las puertas y ventanas de la hacienda. Cuando llegó a la habitación de costura de la casa, se sorprendió de ver una de las ventanas de esta salita llena de moscas, cientos de ellas, a pesar de estar en pleno invierno. Mató todas las que pudo y el resto las espantó a través de la ventana. Esa misma noche, despertó a la misma hora que el día anterior, por un fortísimo golpe de nuevo, al bajar al piso inferior para ver que había ocasionado semejante ruido, encontró la puerta de la habitación de costura dando fuertes portazos, y la puerta principal abierta. Cuando se dirigió a cerrarla, pudo contemplar estupefacto que esta había sido arrancada de su goznes, sin ser forzada aparentemente por fuera, es más, todo parecía indicar que el forzado de la cerradura se había producido desde el interior. Al día siguiente, llamó a un cerrajero, las rutinas de los primeros días de mudanza de cualquier familia, continuaron sin novedad, hasta que cayó la tarde...

Kathy y George se encontraban en el sótano, estaban colocando alimentos y conservas en la alacena que decidieron utilizar como pequeña despensa, en ese momento, uno de los tablones se movió, movidos por una creciente curiosidad, empujaron más y más el tablón hasta que este finalmente cedió, lo que vieron les dejóo absolutamente absortos. Ante ellos, apreción un pequeño cuarto, de aproximadamente 1.50 por 1.20 metros, pintado de arriba a abajo de rojo, incluidos el techo y el suelo, en el centro de la habitación había un agujero, entrada a un pozo que parecía sellado por el nauseabundo olor que desprendía. Con sorpresa, comprobaron que el cuarto no aparecía en los planos de la vivienda. Más tarde, George pudo saber que Ronnie DeFeo había practicado, extraños rituales y sacrificios de animales, perros y cerdos, en ese pequeño cuartito, deshaciendose de los cuerpos en ese oscuro y negro agujero. Butch, despertó a sabiendas o no, algo allí, algo demoníaco que sustituyó sus aposentos plutonianos, por los de la familia DeFeo primero, y luego por los de los Lutz.

En dos ocasiones el ser demoníaco que habitaba la casa, se monstró tal y como era, la primera fue el mismo día en la que la familia Lutz entró en su nueva casa, encendieron la chimenea y pudieron observar como un horrible rostro aparecía entre las llamas, un rostro que quedó grabado en forma de hollín en el fondo de la chimenea. La segunda, significaría el último momento que los Lutz pasarían en aquella vivienda de pesadilla, la noche del 10 de Enero, los niños despertaron a gritos a sus padres diciendoles entre lágrima que debajo de su cama había un monstruo, al salir, el matrimonio vio horrizados una figura blancuzca y horrible que salía del cuarto de sus hijos. Sin ni tan siquiera vestirse, sin recoger ni uno sólo de sus objetos personales, salieron a toda prisa de la casa, para no volver nunca jamás. No obstante, este ser demoníaco, convivió con ellos todo el tiempo, pero adquiriendo otra forma, una que fuera, de alguna forma, menos intimidante, al menos para con los niños y en especial con la pequeña Missy, por la que el demonio sentía predilección y se comunicaba, adoptando la forma de un cerdo. Missy, lo llamaba Jodie, y todos los miembros de la casa pudieron verlo en alguna ocasión con tremenda inquietud.

El primer incidente ocurrió una mañana, Kathy subió para ver como se encontraban los niños y vió salir a Missy de lo que llamaban la sala de costuras, ¿qué hacía la niña allí? La niña no pareció verla, entró en su habitación y mirando a través de la ventana dijo: ¿no es preciosa la nieve Jodie? Kathy le preguntó inmediatamente con quién estaba hablando, la niña le contestó que era un cerdito que era su amigo y siempre estaba con ella, pero que nadie podía ver. Esa misma noche, George se despertó como todos los días a las 3:33 de la mañana, de nuevo fuertes portazos en el cuarto de botas, salió al jardín cerró las puertas del pequeño cuarto y al volver a la casa vió algo que lo dejó paralizado. A través de la ventana del piso superior, vió a su hija Missy que lo observaba fijamente desde su ventana, lo que le horrorizó realemente no fue ese hecho, sino ver detrás de ella, con sus pezuñas delanteras sobre los hombros de la niña, la silueta de un enorme cerdo. Sin perder un instante, subió al cuarto de su hija y con total estupefacción comprobó que su hija dormía plácidamente en la cama. Una noche, mientras los niños ya dormían y la pareja se encontraba en la sala de estar, junto a los leños, George y Kathy comenzaron a repasar los hechos que estaban ocurriendo en la casa, Kathy se confesó muy asustada y sintió deseos de abrazar a su marido, cuando fue a hacerlo, quedó paralizada y sólo pudo gritar mientras se llevaba las manos a la cara para tapar sus ojos. Cuando George se giró para mirar que había visto su mujer, pudo distinguir que detrás de la ventana de la habitación se veían unos ojillos rojos que les miraban. Rápidamente salieron al jardín y pudieron distinguir con perfección las huellas en la nieve de lo que parecía ser un cerdo, de al menos 100 kilos. Otro día, Missy se encontraba en su habitación hablando y canturreando, cuando Kathy entro en la habitación pudo ver como la mercedora de la niña se movía sola, la madre le pregunto a la pequeña con quien estaba hablando, Missy le respondio que con Jodie y además le conto lo que le había dicho. Jodie le había contado a la niña, que Kathy no le gustaba y que en aquella estancia había vivido un niño que enfermo y murió y que ella se quedaría con él y con el niño para siempre. Cuando la madre escucho el relato de la niña, quedó horrorizada y le preguntó a Missy por dónde se había ido Jodie, la niña indicó con el dedo el jardín a través de la ventana, cuando Kathy miró la parte de detrás de la casa pudo ver un enorme cerdo en la nieve que emitía un terrible gemido mientras contemplaba a ambas. La madre se puso histérica al momento y comenzo a gritar, lo que hizo que George subiera raudo las escaleras y viera junto a ellas al bestial cerdo, presa de una furia incontrolada tomo una silla y la arrojó por la ventana, el cerdo huyó despavorido. Los sucesos paranormales que se dieron durante la estancia de la familia Lutz en la casa, fueron variados e incontables. Desde la aparición de sustancias ectoplasmáticas, muestras de materializaciones fantasmales, hasta incidentes polstergeist, como desapariciones de dinero, objetos que aparecían y desaparecían o extrañas marcas de mordeduras alrededor de los tobillos que se monstraban con frecuencia en los miembros de la familia. La madrugada del 8 de Enero, no pudieron resistir estar ni un segundo más en esa casa. Todos los hechos fueron dolorosamente recogidos por el matrimonio Lutz, los cuales se obligaron a sí mismos a llevar un seguimiento de los sucesos que vivieron durante los 28 días de estancia en la que se convirtio en la casa de sus pesadillas, así que debemos tomarlos como firme realidad. Inconscientemente, Kathy y George fueron confirmando las sensaciones y sucesos que cada uno habían experimentado en el 112 de Ocean Avenue, incidentes que fueron a su vez confirmados por otros testigos totalmente imparciales, desde el padre Pecoraro a numerosos oficiales de policía de Amityville. Pero quizás el hecho más relevante, aunque pueda ser considerado como meramente circunstancial, sea que se necesita mucho más que un exceso de imaginación para abandonar una hermosa casa de 3 plantas, sotano, piscina y embarcadero, una madrugada sin ni siquiera recoger ni un sólo objeto personal.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Corel

He aquí unos wallpapers hechos exclusivamente con CorelDraw, enteramente vectoriales, que los disfruteis...


































































































































lunes, 6 de diciembre de 2010

Periodismo En Busca Y Captura


Esto es algo que tenía que ocurrir. Sin duda, los gobiernos llevaban tiempo más que preocupados con su pérdida de control sobre la información en internet. Digamos, que ya les molestaba la libertad de prensa, pero transigían con los que eran los medios de comunicación convencionales. Sin embargo, la red cibernética, repleta de formas autónomas de información, es una amenaza total de esa capacidad de silenciar, de desinformar en la que siempre se ha fundado la dominación. Mientras no sepamos lo que sucede, los gobernantes tienen las manos libres y limpias para robar y amnistiarse mutuamente como en Francia e Italia, o para masacrar miles de civiles y sembrar la tortura como EE. UU., en Afganistán e Irak. Es por eso el estado de pánico y alarma de las élites políticas y mediaticas ante la publicación de miles de documentos oficiales de los poderes "in factum" de EE. UU. y otros paises revelados por la página web Wikileaks. Se trata de un medio de comunicación por internet, creado en 2007, publicado por una fundación sin ánimo de lucro legalmente registrada en Alemania pero que opera desde Suecia. Cuenta con 5 empleados oficialmente, cerca de 800 colaboradores ocasionales y cientos de voluntarios repartidos entre todo el mundo entre periodistas, ingenieros, informáticos y abogados, muchos abogados para preparar su defensa para lo que ya sabían que se les avecinaba.


Su presupuesto anual es o al menos era hasta día de hoy, pues EE. UU. ha prohibido su financiación y se han bloqueado las cuentas de Assange en Suiza, de 300 millones de euros, producto de donaciones, que eran cada vez más confidenciales, aunque algunas no lo son tanto como las de la Associated Press. Se inició por parte de disidentes chinos, apoyados por empresas de internet con sede en Taiwan, pero poco a poco recibió el impulso de activistas en cibernéticos y defensores de la libertad de información unidos en una misma causa global: obtener y difundir la información más secreta que los gobiernos, las corporaciones e incluso algunos medios de comunicación ocultan a la ciudadanía. La inmensa mayoría de información que manejan, la obtienen también de internet, mediante una intrincadísimos procesos de encriptación de mensajes, cuyo manejo facilitan, a los podemos decir, informadores, incluyendo consejos como mandar siempre desde cibercafes o puntos calientes de Wi-Fi, lo más lejos posible de sus lugares habituales, con el fin de que sus IP, no sean nunca localizadas. A pesar del acoso del que han sido objeto desde sus inicios han ido destapando todo tipo de abusos, corrupción, tortura y matanzas en todo el mundo, desde Kenia, a las perpetradas en las guerras de EE. UU. Han recibido numerosos premios por su labor otorgados por el diario The Economist y Amnistía Internacional y este evidente prestigio internacional ha molestado visiblemente a las alturas, porque el método de ataque a los medios de comunicación por internet, es simplemente restarles credibilidad. Pero la realidad es que los 70.000 documentos publicados sobre la guerra de Afganistán y los más recientes 400.000 sobre la guerra de Irak, son todo originales, informes de soldados estadounidenses de lo más confidencial, filtrados por agentes de un gobierno que luego les ha encerrado en cárceles, pero que Wikileaks se ha encargado de verificar, enviando a los lugares en cuestión a reporteros, entrevistando supervivientes y consultando archivos.


Así, al menos dicen los mandamases, el ataque contra Wikileaks, no es un ataque a la veracidad de las informaciones que estos manejan, sino a su difusión, porque según ellos ponen en riesgo la seguridad de la ciudadanía y de los servicios de seguridad, incluido el ejército. Pero la respuesta de Wikileaks es siempre la misma, en todos los documentos que se hacen públicos, se borran metódicamente nombres y otras señas de identificación y sólo se difunden hechos pasados, por lo que es prácticamente imposible que se comprometan de modo algunos posibles operaciones llevadas en la actualidad. Aún así, Hillary Clinton ha condenado su publicación sin hacer mención ninguna a las torturas, ni a la ocultación de víctimas civiles que revelan estos documentos.


Pero lo más extraordinario es que otros medios de comunicación esten colaborando en el derrocamiento de este adalid de la libertad informativa que encabeza Julian Assange, trabajando codo con codo con los servicios de inteligencia, incluso abogando por su asesinato, como en un editorial de la ultraderechista Fox News. Incluso John Burns, periodista de The New York Times, trata de tapar la figura de Assange en medio de una niebla informativa, curioso paralelismo, con las nieblas elaboradas por su amiga y compañera, Judy Miller, reportera que informó sabiendo que era mentira, la presencia de armas de destrucción masiva en Irak y Afganistán.


Esa es una vieja táctica mediatica, para que se olvide el mensaje, se ataca al mensajero. Eso mismo hizo Nixon con Daniel Ellberg en el 71, cuando este destapo toda la basura de su gobierno, en el famoso caso Watergate y por eso mismo este, ha acompañado a Assange en númerosas ruedas de prensa que la cabeza visible de Wikileaks ha concedido. Personaje de novela, el australiano paso buena parte de su infancia cambiando de lugar, haciendo activismo hacker para causas políticas y de denuncia, viviendo más que nunca en la semiclandestinidad, en aeropuertos y huyendo de paises donde se buscan excusas para detenerlo. Por eso surgió en Suecia la acusación por violación, en primer lugas desestimada, que le ha llevado a entregarse a día de hoy, porque allí se sentía libre, no en vano, el Partido Pirata de Sucia (10% de votos en las últimas elecciones), estaba protegiendo Wikileaks, cediendoles su servidor central encerrado en un búnker subterraneo a salvo de toda interferencia.
El drama pues está servido. Una organización de comunicación libre, constituida por periodistas y técnicos voluntarios, como depositaria y transmisora de quienes quieren revelar anónimamente los secretos más profundos de un mundo podrido, frente a los que no se arrepienten de las tropelías que cometen, pero que si se alarman de que sus fechorías sean conocidas por los que los elegimos, y por los que en resumidas cuentas, les pagamos.



sábado, 23 de octubre de 2010

El Miedo

Ese largo y angustioso escalofrío que parece mensajero de la muerte, el verdadero escalofrío del miedo, sólo lo he sentido una vez. Fue hace muchos años, en aquel hermoso tiempo de los mayorazgos, cuando se hacía información de nobleza para ser militar. Yo acababa de obtener los cordones de Caballero Cadete. Hubiera preferido entrar en la Guardia de la Real Persona; pero mi madre se oponía, y siguiendo la tradición familiar, fui granadero en el Regimiento del Rey. No recuerdo con certeza los años que hace, pero entonces apenas me apuntaba el bozo y hoy ando cerca de ser un viejo caduco. Antes de entrar en el Regimiento mi madre quiso echarme su bendición. La pobre señora vivía retirada en el fondo de una aldea, donde estaba nuestro pazo solariego, y allá fui sumiso y obediente. La misma tarde que llegué mandó en busca del Prior de Brandeso para que viniese a confesarme en la capilla del pazo. Mis hermanas María Isabel y María Fernanda, que eran unas niñas, bajaron a coger rosas al jardín, y mi madre llenó con ellas los floreros del altar. Después me llamó en voz baja para darme su devocionario y decirme que hiciera examen de conciencia:


_ Vete a tribuna, hijo mío. Allí estarás mejor...


La tribuna señorial estaba al lado del Evangelio y comunicaba con la biblioteca. La capilla era húmeda, tenebrosa, resonante. Sobre el retablo campeaba el escudo concedido por ejecutorias de los Reyes Católicos al señor de Bradomín, Pedro Aguiar de Tor, llamado el Chivo y también el Viejo. Aquel caballero estaba enterrado a la derecha del altar. El sepulcro tenía la estatua orante de un guerrero. La lámpara del presbiterio alumbraba noche y día ante el retablo, labrado como joyel de reyes. Los áureos racimos de vid evangélica parecían ofrecerse cargados de fruto. El santo tutelar era aquel piadoso Rey Mago que ofreció mirra al Niño Dios. Su túnica de seda bordada de oro brillaba con el resplandor devoto de un milagro oriental. La luz de la lámpara, entre las cadenas de plata, tenía tímido aleteo de pájaro prisionero como si se afanase por volar hacia el Santo. Mi madre quiso que fuesen sus manos las que dejasen aquella tarde a los pies del Rey Mago los floreros cargados de rosas, como ofrenda de su alma devota. Después, acompañada de mis hermanas, se arrodilló ante el altar. Yo, desde la tribuna, solamente oía el murmullo de su voz, que guiaba moribunda las avemarías; pero cuando las niñas les tocaba responder, oía todas las palabras rituales de la oración. La tarde agonizaba y los rezos resonaban en la silenciosa oscuridad de la capilla, hondos, tristes y augustos, como un eco de la Pasión. Yo me adormecía en la tribuna. Las niñas fueron a sentarse en las gradas del altar. Sus vestidos eran albos como el lino de los paños litúrgicos. Ya sólo distinguía una sombra que rezaba bajo la lámpara del presbiterio. Era mi madre, que sostenía entre sus manos un libro abierto y leía con la cabeza inclinada. De tarde en tarde, el viento mecía la cortina de un alto ventanal. Yo entonces veía en el cielo, ya oscuro, la faz de la luna, pálida y sobrenatural como una diosa que tiene su altar en los bosques y en los lagos...


Mi madre cerró el libro dando un suspiro, y de nuevo llamó a las niñas. Vi pasar sus sombras blancas a través del presbiterio y columbré que se arrodillaban a los lados de mi madre. La luz de la lámpara templaba con un débil resplandor sobre las manos que volvían a sostener el libro abierto. En el silencio la voz leía piadosa y lenta. Las niñas escuchaban, y adiviné sus cabelleras sueltas sobre la albura del ropaje y cayendo a los lados del rostro iguales, tristes, nazarenas. Habíame adormecido, y de pronto me sobresaltaron los gritos de mis hermanas. Miré y las vi en medio del presbiterio abrazadas a mi madre. Gritaban despavoridas. Mi madre las asió de la mano y huyeron las tres. Bajé presuroso. Iba a seguirlas y quedé sobrecogido de terror. En el sepulcro del guerrero se entrechocaban los huesos del esqueleto. Los cabellos se erizaron en mi frente. La capilla había quedado en el mayor silencio, y oíase distintamente el hueco y medroso rodar de la calavera sobre su almohada de piedra. Tuve miedo como no lo he tenido jamás, pero no quise que mi madre y mis hermanas me creyesen cobarde, y permanecí inmóvil en medio del presbiterio, con los ojos fijos en la puerta entreabierta. La luz de la lámpara oscilaba. En lo alto mecíase la cortina de un ventanal, y las nubes pasaban sobre la luna, y las estrellas se encendían y apagaban como nuestras vidas. De pronto, allá lejos, resonó festivo ladrar de perros y música de cascabeles. Una voz grave y eclesiástica llamaba:


_ ¡Aquí, Carabel! ¡Aquí Capitán!...


Era el Prior de Brandeso que llegaba para confesarme. Después oí la voz de mi madre trémula y asustada, y percibí distintamente la carrera retozona de los perros. La voz grave y eclesiástica se elevaba lentamente, como un canto gregoriano:


_ Ahora veremos qué ha sido ello... Cosa del otro mundo no lo es, seguramente... ¡Aquí, Carabel! ¡Aquí, Capitán!...


Y el Prior de Brandeso, precedido de sus lebreles, apareció en la puerta de la capilla:


_ ¿Qué sucede, señor Granadero del Rey?


Yo repuse con voz ahogada:


_ ¡Señor Prior, he oído temblar el esqueleto dentro del sepulcro!...


El Prior atravesó lentamente la capilla. Era un hombre arrogante y erguido. En sus años juveniles también había sido Granadero del Rey. Llegó hasta mí, sin recoger el vuelo de sus hábitos blancos; y afirmándome una mano en el hombro y mirándome la faz decolorida, pronunció gravemente:


_ ¡Que nunca pueda decir el Prio de Brandeso que ha visto temblar a un Granadero del Rey!...


No levantó la mano de mi hombro, y permanecimos inmóviles, contemplándonos sin hablar. En aquel silencio oímos rodar la calavera del guerrero. La mano del Prior no tembló. A nuestro lado los perros enderezaban las orejas con el cuello espeluznado. De nuevo oímos rodar la calavera sobre su almohada de piedra. El Prior me sacudió:


_ ¡Señor Granadero del Rey, hay que saber si son trasgos o brujas!...


Y se acercó al sepulcro y asió las dos anillas de bronce empotradas en una de las losas, aquella que tenía el epitafío. Me acerqué temblando. El Prior me miró sin desplegar los labios. Yo puse mi mano sobre la suya en una anilla y tiré. Lentamente alzamos la piedra. El hueco, negro y frío, quedó ante nosotros. Yo vi que la árida y amarillenta calavera aún se movía. El Prior alargó un brazo dentro del sepulcro para cogerla. Después, sin una palabra y sin un gesto, me la entregó. La recibí temblando. Yo estaba en medio del presbiterio y la luz de la lámpara caía sobre mis manos. Al fijar los ojos las sacudí con horror. Tenía entre ellas un nido de culebras que se desanillaron silbando, mientras la calavera rodaba con hueco y liviano son todas las gradas del presbiterio. El Prior me miró con sus ojos de guerrero que fulguraban bajo la capucha como la visera de un casco:


_ Señor Granadero del Rey, no hay absolución... ¡Yo no absuelvo a los cobardes!


Y con rudo empaque salió sin recoger el vuelo de sus blancos hábitos talares. Las palabras del Prior de Brandeso resonaron mucho tiempo en mis oídos. Resuenan aún. ¡Tal vez por ellas he sabido más tarde sonreír a la muerte como a una mujer!


Jardín Umbrío, Ramón del Valle-Inclán (1866 - 1936)

domingo, 17 de octubre de 2010

El Sistema Límbico

Cuentan que para que el príncipe Gauthama Buddha fuera feliz, su padre el rey Suddhodana trató de evitarle todo contacto con el sufrimiento inherente a la realidad, creando para él un mundo idílico donde los placeres fueran el único aliciente de la vida. De esa manera, pretendía impedir el desarrollo de su espiritualidad y conseguir así romper la profecía sobre el futuro de su hijo.


Cinco siglos después otro hombre lleno de amor se mezclaba con los pobres, leprosos, enfermos, pecadores, putas y recaudadores. Dignificaba a la mujer, hablaba con los otros, cananeos, fenicios, samaritanos. Mientras reprendía a los ricos, sacerdotes y poderosos. Pagando con tortura y muerte la osadía de cuestionar el sistema dominante y, sobre todo, sus estructuras de poder. Muchos lo nombran, pero realmente pocos lo imitan.


Los dos personajes, Buda y Cristo, son hoy símbolos de un pensamiento que ha transcendido lo temporal para ser identificados como caminos para alcanzar el equilibrio armónico entre materia y espiritú.


La canalización, a través de la sublimación de nuestra emociones positivas, de las inquietudes que sobrecogen a los seres dotados de capacidad cognitiva se ha intentado siempre de una forma colectiva buscando una uniformidad en el credo. Gracias a las nuevas ciencias (neurociencia, antropología cultural no etnocéntrica, etología...) se puede afirmar que la evolución de nuestro sistema límbico nos permite el control del cerebro reptiliano, primitivo e instintivo. El funcionamiento sincronizado del sistema límbico junto con un neocórtex también muy evolucionado genera la creación de emociones límbicas positivas trayéndolas a la consciencia y materializándolas en nuestras relaciones con los demás. El ser portadores de miles de células huso y neuronas espejo, nos convierte en el ser vivo con más posibilidades de empatizar con nuestros semejantes.


Tristemente el Señor Sarkozy ha actuado en el caso de la expulsión de los gitanos rumanos como el padre de Buda, tratando de proteger a la ciudadanía francesa de los efectos perniciosos generados por tan indeseados huéspedes. Robos, violencia, suciedad, mal olor, enfermedad... ¿Quién desea cerca de su vivienda la presencia de tan incómodos vecinos? ¿Qué le importa al rebaño de gentes de bien y civilizadas que el giro singular anterior en el cerebro, combine nuestra sensibilidad, pensamientos y sentimientos? Lo que le importa al ciudadano normal, al ciudadano vulgar es vivir lo mejor posible y que se eliminen los parásitos que ponen en peligro las ventajas de una sociedad, por llamarla de algún modo, limpia de excrementos, olvidándose del mensaje evangélico y sobre todo humanístico, que tergiversan para evitar su cumplimiento.


Yo, considerándome como me considero una persona progresista, me solidarizo con la denuncia de la comisaria europea para la integracion, cuando acusa al Señor Sarkozy, de generar xenofobia y racismo gratuito con la expulsión de ciudadanos europeos de otras nacionalidades y de otra categoría. Cabe de todas formas preguntarse: ¿Por qué se permitio, en su momento, la entrada en la Unión Europea de Rumanía y Bulgaria sin incumplían los criterios mínimos para su ingreso, como pudo ser la falta de integración en los respectivos de sus minorías étnicas? ¿Es que no se puede proteger de acuerdo con los principios jurídicos de la Unión a todos los ciudadanos del delito de inseguridad, sin llegar a la expulsión preventiva?


Sinceramente, empiezo a pensar que para ser dirigente en algunos países se requiere la extirpación de los lóbulos medios prefrontales del neocórtex, la lobotomización, su carencia facilita las acciones de poca o nula moralidad, sin que por ello se sienta el menor arrepentimiento independientemente de sus efectos en otros seres humanos. Aunque tampoco nos podemos olvidar de la provocación que supone la marginalidad asumida como identidad que nos diferencia.


En la ventaja evolutiva del amor, de George Vailant, el autor sentenciaba: Las estrategias de supervivencia supra-instintual generan algo que es probablemente único de los seres humanos: un punto de vista moral que, de vez en cuando puede trascender los intereses del grupo inmediato e incluso de la propia especie.


El Señor Sarkozy y sus colegas son sin duda para mí, culpables. Pero honestamente, me pregunto ¿no son nuestros gobernantes el reflejo de esta sociedad nuestra enamorada de lo fácil y donde la falta de compromiso campa a sus anchas? ¿No son un reflejo de nosotros mismos, seres que pululamos por este mundo, como sombras carentes de ideales, superflúos y frívolos? El Señor Sarkozy y sus amigos europeos han optado por lo más fácil, pero también lo más peligroso.


Aún puedo sonreir, por las cosas del pasado que no nos han podido ni podrán arrebatar, con una maravilla como esta, que un día creo un francés, un francés que era gitano, y se llamaba Django Reindhart.






lunes, 11 de octubre de 2010

Multiculturalidad

A veces, las más minúsculas conversaciones y actos de cada uno de nosotros esta imbuído en la más grande de las profundidades, otras veces, nuestra superficialidad queda al descubierto por nuestros actos cargados de frivolidad, a veces. Aún no sé si se puede calificar de método científico, pero creo que la mejor manera de ver la soez y estupidez del prójimo es medir su grado de contaminación intelectual. Sin ningún género de dudas, el estúpido es un ser compacto, impenetrable, macizo e impermeable; sus ideas, o lo que él al menos cree que son sus ideas, están mineralizadas, fosilizadas en el interior de su orondo cráneo, jamás sufren erosión alguna por el medio ambiente que le rodea. Por esta razón, supongo modestamente que lo tiene todo tan claro, el mundo se le presenta sólido, perfectamente esférico, sin fisuras; por esta razón no viaja, ni aún en su pobre imaginación, por eso no lee, ni alimenta su mente y alma con arte, no aprende idiomas, no vaya a ser que un viento nuevo traiga perfumes, música, emoción a la gilipoteca que guarda en esa sesera llena de ruina y telarañas. La atávica estupidez de este país cuenta, entre sus muchísimos motivos, con la tradicional cerrazón que muestra por ejemplo a los idiomas extranjeros.


Siendo educados en la cultura de que nunca es ventajoso cambiar París por la aldea y de que mejor que lo inventen ellos, sólo a costa de una constante labor de aplicar martillo y cincel, nos hemos liberado de la desconfianza hacia el ancho mundo que empieza en el mismo umbral de nuestra propia casa. De la idea de que mi villorrio es el mejor del mundo y de que en la mesa de mamá se come como en ninguna parte; de que el santo patrón de la parroquia de mi pueblo hace los milagros más grandes y detallados de toda la cristiandad y de que en mi feria las muchachas bailan con más gracia que en ninguna otra parte del universo. Comprender es salir de dentro de uno mismo.


Dejar el claustro materno, la puerta de nuestra calle, la chimenea, la hoguera, soportar estoicamente la nieve, el temporal, abandonar la comodidad del hogar para enfrentarse a cielos aún desconocidos. Salir del amado hogar siempre entraña riesgos y peligros: porque uno puede descubrir, al conocer otros jardines y otras hogueras, que el fuego y las rosas son más cálidas en lugares que jamás sospecharía y que aún menos, podemos reclamar como nuestros. Darnos cuenta que lo nuestro no es lo mejor, vamos. Para comprender, para salir, primero hay que dominar la lengua de los caminos, la que no hablan en nuestro pueblo.


Durante hace ya bastante tiempo, los gobiernos se impusieron la titánica tarea de convertirnos a los más jóvenes en bilingües y desde hace poco tiempo se han propuesto la meta de una enseñanza bilingüe en todos los centros públicos. De la misma forma se establecio que estos centros fueran a su vez, escuelas cibernéticas y que todos los niños tendrían un ordenador para llevárselo a casa y pulsar las teclas y esas cosas, pero esa es otra historia. Todo esto no son nada más que buenas intenciones, pues la perspectiva esta más que torcida. Abrir la puerta a la multiculturidad que representa de alguna manera la enseñanza bilingüe, que está francamente bien y que posiblemente haga que algún día seamos gente realmente civilizada y adulta, pierde sustancialmente todo su beneficio cuando la administración alardea de ello a bombo y platillo, como si se anunciara que se acabaron los lunes o el mal aliento y luego no se tienen los medios y los recursos necesarios para alcanzar el reino de los cielos.


Cuando por ejemplo, ponemos a nuestros pequeños en manos de personas, que aunque muy voluntariosas y buenas, prefieren señalar los platos a pedir la carta en el nuevo restaurante de moda de Picadilly Circus. A mí me parece, que así, nuestro bilinguísmo, esa nueva multiculturalidad que creemos ya a las ciernas, roza más el universo de los Morancos que el de las universidades europeas, y en nada quiero con ello culpar a nuestros maestros tradicionales que sólo son víctimas de unos gobiernos que han vendido durante mucho tiempo y aún lo hacen, la piel del oso antes de cazarlo. No, no vivimos en un país cosmopolita e informatizado que de aquí en poco tiempo ocupará en el puesto que le corresponde, esa es una cantinela que suena ya a meramente electoralista, mientras esos gobernantes miran a otra parte. En particular, hacia esa nieve y ese viento que siguen soplando fuera de casa.


PD: Si lees esto, no te des por aludido amigo mío, simplemente algunas conversaciones sin aparentemente importancia, son de lo más inspiradoras.

Dark Angel

Estos son mis tres primeros wallpapers, tras mi vuelta al Diseño Gráfico, algo que no debería haber abandonado después del agradable impacto que tuvo en mi todas las cosas hermosas que se pueden hacer con estas las nuevas tecnologías, al menos como una parte lúdica de mi ocio, con el tercero he podido, "buscarme la vida" y sacarme unas pelillas como freelance, algo que siempre había soñado y que espero que se perpetue en el tiempo (gracias por acordarte de mí, Mariela), han sido creados fundamentalmente mediante retoque fotográfico con Photoshop C6, aunque también he utilizado CorelDraw X15 y Inkscape, el pixelado me ha jugado una mala pasada con el segundo al intentar estandárizar los tamaños, es lo malo de tener que trabajar con unas fotografía predeterminadas con sus determinados pixelados, será algo que tener en cuenta de aquí en adelante.